Los sistemas de movilidad en el sector sanitario pueden ser una herramienta fundamental, ya que las grúas para pacientes permiten una movilidad segura, eficaz y digna a las personas con movilidad reducida. Son esenciales para los traslados desde la cama y la asistencia en el baño, y deben combinar fiabilidad, precisión y adaptabilidad. Para lograrlo, es fundamental elegir los motores eléctricos más adecuados para accionar estos dispositivos.
El papel de los elevadores de pacientes en la asistencia sanitaria
La utilidad de las grúas para pacientes es doble, ya que no solo reducen el esfuerzo físico de los cuidadores, sino que, al mismo tiempo, mejoran la comodidad y la seguridad de los pacientes. Dado que se utilizan ampliamente en diversos entornos, estas grúas están disponibles en diferentes configuraciones —manuales, a batería o totalmente eléctricas— y sus aplicaciones abarcan desde la asistencia domiciliaria hasta las salas de hospital.
Comprender el funcionamiento de estos sistemas es fundamental para el proceso de diseño, y entre los aspectos clave a tener en cuenta se incluyen la velocidad de elevación, el par, la fiabilidad y la capacidad de integrarse a la perfección en la estructura mecánica del polipasto.
Requisitos para un motor eléctrico con engranajes
Los motores eléctricos utilizados para accionar los elevadores de pacientes deben ser capaces de conciliar la seguridad, la suavidad de movimiento y la fiabilidad bajo cargas variables, además de compaginar el cumplimiento de la normativa con la comodidad del usuario final. Para lograrlo, hay una serie de factores que deben tenerse en cuenta, entre los que se incluyen:
Requisitos de par- las grúas para pacientes requieren un par de arranque elevado para elevar una carga estática con suavidad, así como un par constante a lo largo de todo el ciclo de elevación. Las grúas para pacientes con obesidad mórbida también deben ser capaces de soportar situaciones de sobrecarga sin que ello afecte a su rendimiento. Por lo tanto, los motores deben cumplir una serie de requisitos específicos:
- La reducción por engranajes es esencial (cajas de engranajes rectos o planetarios)
- Los motores deben soportar cargas máximas de corta duración sin sobrecalentarse.
- La fluctuación del par debe ser mínima para evitar movimientos bruscos
Requisitos de velocidad- las grúas para pacientes suelen requerir una velocidad lenta y predecible, aunque hay algunas excepciones. Por ejemplo, las grúas de techo funcionan un poco más rápido que otros tipos debido a que tienen recorridos más largos. La velocidad de funcionamiento suave y lenta garantiza la comodidad y la seguridad del paciente, reduce el efecto péndulo durante la elevación y cumple con la normativa vigente.
Por lo tanto, a la hora de elegir un motor, es fundamental tener en cuenta lo siguiente:
- Posibilidad de reducir deliberadamente la velocidad del motor mediante el sistema de engranajes
- Control electrónico que permite ciclos de arranque y parada suaves
- La velocidad se mantiene estable a pesar de las variaciones de carga
Requisitos del ciclo de trabajo – a diferencia de otras aplicaciones, las grúas para pacientes se utilizan de forma intermitente. Sin embargo, aunque se utilicen de forma intermitente, deben ser fiables en todo momento. Dado que el sobrecalentamiento es habitual en este tipo de ciclo de trabajo, el motor debe ofrecer:
- Un diseño de bobinado eficiente para reducir la acumulación de calor
- Un margen térmico adecuado para elevaciones cortas y repetidas
- Compatibilidad con la protección térmica (PTC o interruptor térmico)
Funcionamiento silencioso – las grúas para pacientes funcionan muy cerca de las personas y, por lo tanto, deben cumplir los siguientes requisitos:
- Bajas vibraciones
- Funcionamiento silencioso (especialmente en el caso de los polipastos de techo)
- Par de cogging mínimo
El incumplimiento de estos requisitos básicos puede suponer una experiencia muy desagradable tanto para el usuario final como para el operario de la grúa.
Cumplimiento de las normas de seguridad – cuando se trata de la movilidad de los pacientes, la seguridad es innegociable y constituye la característica más importante de todos los dispositivos. Por lo tanto, los motores utilizados para accionar los polipastos deben cumplir los siguientes requisitos:
- Sistemas de cambio de marchas con autobloqueo o con asistencia de freno
- Descenso controlado en situaciones de pérdida de potencia
- Compatibilidad con frenos mecánicos o electromagnéticos
- Capacidad para integrarse con la protección contra sobrecargas
